Razones para impartir yoga en las escuelas

¿Has enseñado yoga en escuelas o deseas comenzar un programa de yoga en tu escuela local? ¡Esperamos que el artículo del Dr. Sat Bir de este mes te de algunas perspectivas e ideas respecto a cómo llevar la enseñanza del yoga a una escuela cerca de ti!

Los niños y adolescentes en Estados Unidos enfrentan hoy muchos agentes estresores, incluyendo problemas familiares y con sus pares, la presión por tener un buen rendimiento y éxito académico, y los muchos cambios físicos y emocionales que vienen con la pubertad. Si no es tratado, el estrés crónico puede llevar a desórdenes importantes en el estado de ánimo y es bien sabido que es un factor de riesgo para desarrollar condiciones psiquiátricas.

De hecho, un amplio estudio ha revelado que la prevalencia acumulada de problemas psiquiátricos a la edad de 21 años supera el 80% en Estados Unidos, sugiriendo que estas condiciones son casi universales en nuestra juventud.

Asimismo, otro estudio indica que la mayoría de las condiciones psiquiátricas en adultos comienzan en la infancia-adolescencia. Por lo tanto, existe una gran necesidad por abordar esta alta carga sobre la salud mental en los niños y adolescentes, y además prevenir la ocurrencia de desórdenes psiquiátricos en la vida adulta.

Un número creciente de educadores, padres y estudiantes creen que las escuelas necesitan entregar más que instrucción académica con el fin de asegurar que los niños no sólo sean exitosos en la escuela, sino también en la vida. Sin embargo, el sistema educativo moderno se enfrenta a la presión por aumentar el rendimiento académico de los estudiantes, lo que resulta en una falta de tiempo y recursos para desarrollar en los estudiantes habilidades para enfrentar la vida.

Un importante constructo reciente, relevante para la competencia conductual de la juventud es el denominado aprendizaje social y emocional (SEL), que se refiere a los procesos a través de los cuales los niños y adultos adquieren y aplican efectivamente el conocimiento, actitudes y habilidades, necesarios para comprender y manejar las emociones, establecer y alcanzar metas positivas, sentir y mostrar empatía por otros, establecer y mantener relaciones positivas, y hacer decisiones responsables.

El Collaborative for Academic, Social, and Emotional Learning (Cooperativa para el Aprendizaje Académico, Social y Emocional) (CASEL, por sus siglas en inglés), se esfuerza por promover la ciencia de Social, and Emotional Learning (Aprendizaje Social y Emocional) o SEL, práctica basada en la evidencia y provee una guía publicada para programas existentes que se cree son efectivos para SEL. En un mundo ideal, se vería CASEL en todas las escuelas del país ofreciendo el programa SEL a los estudiantes de todos los niveles, desde preescolar hasta enseñanza secundaria.

La práctica de yoga efectivamente es una forma de SEL, con ventajas potenciales adicionales. Con la práctica de yoga, los estudiantes comienzan a desarrollar la habilidad de regular su estrés y sus emociones, desarrollar la atención plena de sus mentes y cuerpos y mejorar su salud física y funciones a través de movimientos físicos y posturas, ejercicios de respiración, prácticas meditativas y técnicas de relajación.

Estas son herramientas que llevan a mejorar la funcionalidad y la forma de enfrentar todo, evitando de este modo el riesgo de factores de riesgo que contribuyen a alterar el estado de humor, el comportamiento y la salud. Es alentador ver que recientemente se ha incluido Kripalu Yoga en el programa escolar de la guía CASEL y es probable que otras prácticas basadas en la contemplación sean incluidas a futuro.

Los programas SEL tradicionales a menudo son un desafío al momento de integrarlos al currículum académico estándar, principalmente, debido a los tiempos acotados y la falta de recursos.

Los programas de yoga para escuelas, por otra parte, tienen la ventaja de que pueden ser integrados relativamente sin dificultades a los programas estándar existentes de educación física.

Hay un número creciente de programas de yoga que están siendo implementados en escuelas públicas de Norteamérica. Las investigaciones sobre estos programas indican que ofrecer programas de yoga dentro del currículum escolar, es una manera efectiva de ayudar a los estudiantes a desarrollar la auto regulación, la atención mente-cuerpo y el estado físico, lo que resulta en la promoción de herramientas SEL y en resultados positivos en los estudiantes.

La investigación sobre yoga en escuelas está en sus primeras etapas; sin embargo, es importante tener en cuenta que es un campo creciente de investigación. La mayoría de las investigaciones existentes son preliminares y se han enfocado en estudiantes de educación básica, con investigaciones limitadas respecto a los efectos a largo plazo del yoga en las escuelas.

Los programas escolares para escuelas han demostrado una mejoría en el comportamiento, estado mental, salud y comportamiento. Al mismo tiempo, han demostrado prevenir mucho del estrés que experimentan los estudiantes. Específicamente, los estudios han revelado que las intervenciones de yoga producen efectos positivos sobre diversos factores, tales como, equilibrio emocional, la habilidad para concentrarse, la eficiencia cognitiva, la ansiedad, los patrones de pensamiento negativo y las discapacidades físicas, la reactividad emocional y estrés, y el comportamiento negativo.

Muchos estudios han encontrado también beneficios en los factores percibidos por los profesores, tales como, el comportamiento en clase y habilidades SEL, la concentración, el estado de ánimo, la habilidad para funcionar bajo presión, la hiperactividad, atención, las habilidades de adaptación, los síntomas conductuales e la internalización de síntomas.

Adicionalmente, un pequeño número de estudios ha examinado los efectos fisiológicos del yoga en escuelas, encontrando que la práctica de yoga está asociada con una disminución en los niveles de cortisol, patrones respiratorios más estables y mejoría en la tasa de variabilidad del ritmo cardiaco.

Una hipótesis confiable respecto al componente de meditación/enfoque de la práctica de yoga es el aumento de la conciencia mente-cuerpo, que a su vez, mejora el comportamiento; específicamente, una mayor conciencia de los sentimientos y experiencias gratificantes que se producen cuando uno se involucra en un comportamiento positivo, alienta a repetir ese comportamiento. Por ejemplo, después de la práctica de yoga, los estudiantes pueden notar que ya no sienten deseos de consumir comida chatarra porque están plenamente conscientes de la respuesta negativa de sus cuerpos y de las sensaciones luego de consumirla.

Una hipótesis neurobiológica reciente sugiere que el yoga puede ejercer sus efectos psicológicos positivos a través de mecanismos psicológicos que calman el sistema nervioso, posiblemente, a través de la estimulación del nervio vago, como resultado mejora el manejo del estrés y la auto regulación.

Otros estudios recientes sugieren que el yoga puede mejorar diversos aspectos del estado físico, tales como la función respiratoria, aumento en la afición al ejercicio y reducción en los factores de riesgos de obesidad. Además, también hay estudios que sugieren que el yoga es tan efectivo como, y en ocasiones más efectivo que el ejercicio físico estándar respecto a la mejoría de los resultados positivos relacionados con la salud.

El movimiento de yoga en escuelas es prometedor para mejorar una variedad de resultados en estudiantes. Sin embargo, la necesidad de realizar más estudios e investigaciones en el futuro es crítica. Ya que la educación escolar es obligatoria, el yoga en las escuelas puede jugar un rol vital para ayudar a los niños a establecer patrones de vida saludables desde una edad temprana. Por lo tanto, la implementación del yoga en las escuelas podría tener implicaciones de largo alcance para la salud escolar y también para toda la sociedad.

En resumen, existe una necesidad de herramientas SEL que mejoren la salud mental y física en la infancia y, por lo tanto, los programas escolares de yoga pueden tener implicaciones a largo plazo en la salud de los adultos. Actualmente, los esfuerzos comunitarios para programas de yoga en escuelas en Norteamérica han ido en aumento, pero el mostrar a más estudiantes que se beneficien de estos programas será fundamental para expandir la presencia del yoga en las escuelas.

El respaldo científico para el yoga en las escuelas públicas que se describe en este artículo ha sido más detallado en Yoga en el Currículum Escolar: Una razón científica para mejorar el Aprendizaje Social-Emocional y Resultados Positivos en Estudiantes; Butzer B., Bury D., Telles S., Khalsa SBS, que esperamos sea de utilidad como documento de apoyo para los administradores de programas de yoga en escuelas y para justificar la aplicación de sus programas en las escuelas. Tenemos la esperanza de que el yoga pueda llegar a ser una parte aceptada y universal en el currículum escolar.

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